A propósito de la Revolución Mexicana

Mi participación en ésta ocasión en «La Juerga Posmoderna» estará basado en uno de los libros más importantes dentro de mi formación, dicho libro, debo decirlo ha sido recomendado por uno de los profesores más interesados en la historia de nuestro México; Juan Macias dio las bases a mi formación académica en la historia mexicana dentro de la Facultad de Ciencias Políticas. Para no hacer más larga la introducción, mi libro a elegir es de: Brading David, «Caudillos y campesinos en la Revolución Mexicana»

Y nuestro tema la Revolución Mexicana, con motivo de su próxima conmemoración.

La Revolución Mexicana, se puede considerar un movimiento social, basado en intereses económicos y políticos. La decadencia del porfiriato se hacia más visible en México, las ideas e inconformidades de diversos grupos sociales se hicieron notar. El surgimiento de los sindicatos, buscaban defender los derechos de los campesinos, cuyos derechos no lograrían disfrutar plenamente ya que la escaza educación que tenían impedía que razonaran que beneficios y obligaciones obtendrían de su toma de conciencia.

Los indígenas buscaban  dejar de ser una clase dominante, que su trabajo sólo fuera de ellos, sin la obligación de tener que pagar para poder sobrevivir en un país con una gran crisis económica, que no fueran dirigidos por gobernantes, sino más bien tener un líder de su misma comunidad, un hombre viejo y sabio arraigado a sus costumbres y tradiciones.

La mayoría de los grupos que se unieron al movimiento de la Revolución, influenciados por grupos fuertes con un interés político, los cuales se hacían pasar como protectores de los interese del pueblo, para que sus intereses individuales poseyeran más fuerza, con el respaldo de la sociedad.

La educación dentro de la Revolución, fue un arma fuerte para el movimiento carrancista, al considerarse que con ella se tendría la visión más amplia del horizonte referente al  poder que la Iglesia tenía sobre el Estado. Se buscó exaltar el nacionalismo con la idea de proteger la estructura socioeconómica y sociopolítica, la cual se veía amenazada por las ideas extranjeras.

El sindicalismo de la Unión Nacional de Trabajadores, defiende las condiciones laborales amenazadas por el retiro del Estado de la economía, apunta hacia la necesidad de que el Estado recupere su función social.

El zapatismo, en cierta medida  fue el actor que ha planteado más claramente y en su centro mismo de su acción, la necesidad de un nuevo pacto social, con nuevas condiciones económicas, políticas  sociales. El zapatismo aspiraba hacia un Estado agente de cohesión social y nacional.

La Revolución Mexicana fue una disputa por el poder, con la necesidad de crear un proyecto de Estado-nación (capitalismo, industrialización), los proyectos propuestos fueron los de los conservadores y zapatistas, en cambio el proyecto de Villa a pesar de ser muy popular no tenía una visión amplia. En la Revolución Mexicana se plantea una ideología, la cual se rompe cuando el patrón de acumulación cambia en el orden económico nacional, discurso neoliberal el cual rompe con el pacto social, popular y la alianza de clases.

Durante la Revolución Mexicana, existieron grandes movimientos que ponían en constante amenaza la decadente estabilidad del Estado, lo que permitió el resurgimiento del Estado natural, al que se refería Hobbes, el cual  podía terminar con el pacto social.

Se pensaba que una vez que se lograra la liberación social (conciencia) la democracia sería una de las partes para estabilizar al país, ya que la democracia permitiría, eliminar las diferencias entre las clases sociales, uniéndose por medio de un mismo interés, aun cuando se sabían diferentes, encontrarían formas de gobierno plurales. La democracia no sólo debe ser considerada como un régimen político, sino también como una forma de vida, es el aceptar la existencia y la capacidad, de su forma de pensar y vivir del “otro”.

En México no hay democracia, desde un principio las clases sociales se marcaron de una manera muy notoria, impidiendo que se lograra el objetivo de la democracia, que todos sean iguales ante la ley, ahora se sabe que sin una igualdad social no se puede obtener una igualdad política y económica, reconociendo que la libertad e igualdad depende del prestigio social al que pertenecen los individuos, rompiendo con la idea de que la democracia pura llegue a existir, dentro de una sociedad que se maneja bajo un sistema capitalista.

Al final de mi pequeño escrito, mucho podrán diferir de mi opinión, otros compartirlos o en otro caso sentirse completamente indiferentes ante, pero eso es lo maravilloso de una sociedad capaz de pensar y confrontarse con diversos pensamientos, incluso el suyo.

Por último les dejo unas hermosas palabras de Volteir:

No estoy de acuerdo con lo que dices pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo

Atte: Una descarada chica.

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